lunes, 8 de septiembre de 2008

Catalina de Medicis

El Renacimiento fue el despertar de los sentidos para Europa, que había estado durante siglos intentando sobrevivir a duras penas de la oscura y tétrica Edad Media, fue el despertar de los sentidos y del conocimiento, el esplendor de una época imprescindible para entender nuestra cultura occidental de hoy en día.

Hoy vamos a hablar de Catalina de Médicis, una mujer rotunda, con una personalidad arrolladora, a la que sus enemigos dieron en llamar “La reina negra”

Decían de ella que era envenenadora, tergiversadora y bruja, que conjuró contra unos y otros, pero nadie discute en la actualidad que Catalina de Médicis fue una de las más esplendidas y mejores reinas que tuvo nunca Francia.

Vamos pues a dar unas pinceladas de su intensa vida.

Para saber como llego a esa corte francesa debemos remontarnos a sus orígenes y es que Catalina pertenecía a la todopoderosa familia Médicis señores de Florencia. La bella capital toscana que en aquel tiempo principios del XVI era la vanguardia de la modernidad, del renacimiento y los Médicis procuraron muchos mecenazgos que otorgaron a Florencia un esplendor inusitado para la época.
Catalina era la primogénita de Lorenzo II de Médicis y de Madelaine de la Tour Aurbergne una bella mujer entroncada con la corte de Francia y con la nobleza francesa, que tuvo muy poco tiempo para criar a su hija ya que falleció a los pocos años de que Catalina naciera a causa de unas fiebres, tampoco Lorenzo pudo disfrutar de su hija ya que murió poco tiempo después que su esposa, posiblemente de sífilis enfermedad que hacia estragos en aquella época.

Catalina llegó al mundo un 13 de abril de 1.519, era la heredera de una noble casa y la futura gobernante de Florencia.
Al convertirse en huérfana de forma tan prematura, su tío abuelo que era el sumo Pontífice León X se hizo cargo de la niña, se encargo personalmente de que tuviera los mejores cuidados y una gran instrucción en todos los campos del saber, porque había que prepararla para el futuro que se le avecinaba.
Catalina fue pasando de pariente en pariente recibiendo esa formación académica imprescindible para una mujer del Renacimiento, demostró desde pequeña que tenía un gran carácter e inteligencia fuera de lo común, ferviente católica y sobradamente preparada para asumir las funciones de gobierno cuando llegase el momento.

En 1527 una coalición de florentinos y españoles de conjuraron para expulsar a los Médicis de Florencia, Catalina que tenia por aquel entonces 8 años no estaba preparada para solventar la difícil situación así que fue ingresada en diferentes conventos donde las madres superioras continuaron formándola.

En 1530 la situación de Catalina daría un giro de 180 grados que fue trascendental para su vida, su tío el Papa Clemente VII quiso unirla al destino de Francia, el propósito del Papa era fundamentalmente quitarla de en medio, para que un hijo bastando llamado Alejandro que fue conocido como “El Moro” pudiera acceder al gobierno de Florencia.

En aquel año de 1530 los dos hijos del monarca francés Francisco I que habían estado como rehenes en España, a cambio de la libertad de su padre, fueron por fin liberados de su cautiverio, rápidamente regresaron a Francia.

Pronto se pensó en unir a esos jóvenes en matrimonio para asegurar el futuro de Francia y uno de esos matrimonios fue el de Catalina y Enrique que era el segundo hijo de Francisco I.
Este ventajoso matrimonio beneficiaba a todos, al Papa que se la había quitado de encima y a Francisco I que como todos los reyes de la época ambicionaba las tierras italianas.
La boda se celebro un 28 de octubre de 1533, Catalina tenia 14 años, todos auguraron grandes cosas para la pareja.
El Papa concedió una dote de 100. 000 ducados nada menos, una autentica fortuna para la época, Francisco I que fue bastante mas tacaño tan solo 10.000 y algún que otro castillo.

Al principio de su matrimonio Catalina y Enrique ocupaban en la corte una discreta segunda fila.
Pero de repente todo cambio, tras la muerte del Delfín Francisco en 1536, después de un partido de pelota, juego de moda de la nobleza europea, al terminar el partido Francisco tomo una jarra de agua fría y al encontrarse sudado esta inocente acción le ocasiono la muerte por neumonía.





Las malas lenguas a las que no les parecía bien la presencia de una italiana en la corte, ella tan refinada, tan exquisita, se atrevieron a aventurar que Catalina estaba detrás de la muerte de su suegro, murmuraban que el criado italiano que sirvió la jarra de agua al Delfín llevaba un veneno que Catalina le había proporcionado, por supuesto nada se demostró porque seguramente no era verdad, aunque el criado fue ejecutado de inmediato por si acaso.

El camino se abrió para Enrique y Catalina en 1547 con la muerte de Francisco II hermano mayor de Enrique, Este se convirtió en el Delfín de Francia, dos años más tarde lo hizo Catalina.

Era un tiempo de guerras, Francia y España estaban enfrentadas y Enrique II se ausentaba de la corte largas temporadas para ir a combatir junto a sus hombres contra los ejércitos españoles.

Mientras Enrique andaba jugando a las guerras a Catalina le toco asumir la regencia del complicado país y vive Dios que lo hizo bien y valga un ejemplo, en 1557 tras el desastre francés en la batalla de San Quintín a manos españolas, el rey se puso en contacto con Catalina para que esta le preparase en el menor tiempo posible un nuevo ejercito con el que combatir al enemigo, Catalina ni corta ni perezosa, reunió a todas las damas de su corte y las convenció para empeñar las joyas que tuvieran y levanto ese nuevo ejercito en un tiempo record, gracias a ella Francia se había salvado.

Catalina era una mujer interesantísima, hasta ese momento había permanecido en un discreto segundo plano, sin hacerse notar. Tampoco parecía que interviniera o que le importase mucho relación que su promiscuo marido tenia con Diana De Poitiers, que se decía que tenia al rey completamente cautivado con su belleza, pero no era verdad Catalina sufrió muchísimo con ese romance, pero llevo su pena en secreto porque no quería levantar ni escándalos ni habladurías en la corte por tanto se comporto como una dama y llevo su pena por dentro.
Se dice que para evitar escándalos llego a hacerse amiga de la amante de su marido y que Diana con el tiempo la considero también amiga, recriminándole a Enrique que no se acostase con su mujer, llevaban cuatro años casados y Catalina todavía no se había quedado en cinta, pero después de la intervención de Diana si que se quedo, por fin llegaron los ansiados hijos que no fueron pocos. Catalina quedo embarazada once veces de los cuales diez llegaron a buen puerto y siete llegaron a edad adulta de esos siete vástagos cinco reinaron, tres chicos y dos chicas.

Catalina era una mujer que se interesaba por todo, era una mujer humanista a los cuales protegió, pero no debemos olvidar que esta mujer venia de Florencia cuna del Renacimiento, donde todo llamaba la atención, todo se estudiaba, se quería saber todo sobre todo, y Catalina cumplió con ese papel, se intereso por todas las artes y ciencias de su época y también ¿como no? por la astrología, fue una de las primeras que se fijo en un tal Michel de Notredame (Nostradamus) que se convirtió es su astrólogo y medico personal. Catalina fue uno de los personajes mas admirados y queridos por el.

En 1555 le dijo a la reina que tuviese mucho cuidado, pues había visto en sus sueños que el rey podía morir inesperadamente, que moriría en jaula de oro y fue lo que por desgracia aconteció, ella misma presencio la muerte de su marido, al que había avisado de la profecía a la que Enrique no hizo ningún caso y en un torneo de exhibición para celebrar la boda de su hija mayor Isabel de Valois con Felipe II que serviría para estrechar lazos con España, en un lance fortuito, el conde de Modmessi incrusto en una de las rendijas del casco la astilla de su lanza en el ojo del rey, el casco era la jaula de oro presagiada por Nostradamus, falleció días después de una espantosa infección, lleno de dolor, fue una terrible agonía para Enrique.

Catalina quedo viuda y desolada, tenía 40 años y desde entonces llevo un riguroso luto del que ya nunca se desprendería.

La situación para Francia estaba bastante complicada, tras la muerte de Enrique II le sucedió su hijo Francisco III con tan solo 15 años, Catalina estuvo pendiente de su hijo procurando que las cosas marcharan bien, a los 18 meses de acceder al reinado Francisco murió y le toco el turno a Carlos proclamado Carlos IX que accedió al trono con solo 10 añitos, aquí es cuando Catalina de Médicis tuvo que tomar el papel de regente, hizo alarde de unas dotes fuera de lo común para la política y la diplomacia, eran unos tiempos convulsos para la época, en ese tiempo los Hugonotes (que era como se conocía a los protestantes o calvinistas) se habían empeñado en formar su propio gobierno en la sombra, frente a ellos los católicos a la cabeza la casa de Guisa.

Católicos y Hugonotes estaban abocados a la guerra, una guerra cruel y devastadora que asolo Francia mas de 35 años.
Catalina intenta mediar, intenta estar a bien con unos y otros, sabe que ese equilibrio de fuerzas es fundamental para la supervivencia de Francia, pero no pudo evitar el estallido de 1562 donde se iniciaron esas terribles guerras religiosas que acabaron con la vida de cientos de miles de franceses. Carlos IX seguía creciendo bajo la influencia de los Guisa la familia más influyente del momento.

El 24 de agosto de 1572 cuando se celebraba la boda de Margot una de las hijas de Catalina, que se casaba con Enrique III de Navarra protestante convencido, representante de la casa Borbón, pues aprovechando que muchos protestantes habían acudido a Paris para asistir a la boda de su monarca Enrique, se desencadeno la tragedia conocida como la matanza de San Bartolomé, los católicos pasaron a cuchillo a miles de hugonotes, dicen que con la aquiescencia de Catalina, fue una jornada espantosa.

Los investigadores no se ponen de acuerdo en la cifra de muertos, pero fueron entre 30 y 50 mil hugonotes acuchillados por los católicos, uno de los pocos protestantes que se salvaron de esta carnicería fue Enrique III ya que Margot que amaba a su marido le pidió a su madre que no le asesinasen .eso seria trascendental para Francia pues Enrique III de Navarra el Borbón seria el sucesor de los Valois y seria proclamado Enrique IV de Francia tras convertirse al catolicismo años después, en 1589 diría aquella frase celebre, cuando le preguntaron porque se había convertido al catolicismo y Enrique contesto diciendo “PARIS BIEN VALE UNA MISA”
Mientras tanto Catalina seguía en su país de adopción instaurando modas, una de ellas el corsé que hasta hace bien poco seguía ciñendo las cinturas de nuestras abuelas. También creo el primer ballet de la historia y puso bajo su protección y mecenazgo a las grandes cabezas pensantes y artistas de la época.
En su corte se dieron los primeros pasos de lo que es la famosa cocina francesa y con ella los cubiertos que hoy seguimos usando, ah, se me olvidaban los helados y repostería que tanto nos gustan. También acumulo una cantidad enorme de documentos, libros y legajos siendo el nacimiento de la futura Biblioteca Nacional de Francia.
El Palacio de Louvre, que amplio y lo fue llenado con las mejores obras de arte de todos los tiempos y que años mas tarde se convertiría en la primera pinacoteca del mundo.

Fue precursora en el difícil arte que hoy conocemos como diplomacia, su afán por acumular conocimientos como veis era desmedido.
Mientras que levantaba castillos y palacios como el de las Tullerias.

Todo este ambiente cultural que giraba a su alrededor estaba impregnado de los mas exquisitos perfumes, puesto que ella se trajo de Florencia a los mas grandes maestros perfumistas, como el caso de Renato de Florencia quien además de surtir a la reina con sus fragancias inauguró la primera perfumería de Paris, -que por cierto cuentas las malas lenguas que Catalina iba a la perfumería de Renato para practicar alquimia-, dicen que era una experta en esoterismo, alquimia y nigromancia y que usaba la perfumería de Renato para preparar las pócimas que acabarían con la vida de los enemigos de Francia.

Una vida interesante, siempre pendiente de tal o cual invasión con España o Inglaterra. Durante su regencia por fin los franceses pudieron recuperar algunos de los puertos perdidos durante la guerra de los 100 años.


Mano firme y férrea, con la cabeza perfectamente amueblada y dispuesta a que sus hijos perduraran en el trono de Francia.


En 1574 dos años después de la matanza de San Bartolomé, murió el joven Carlos IX victima dicen, del pesar por haber visto tantos muertos en esa trágica noche, lo cierto es que murió de tuberculosis.

Le sucedió su hermano pequeño Enrique III (no confundir con el navarro).este Enrique III dicen que era mas bien afeminado y la cuestiones amatorias con mujeres no entraban en sus planes, lógicamente murió sin dejar descendencia.
Este rey no dio juego a Francia ni a su madre, aunque si a todos los sastres de Paris.

Catalina vivió muy preocupada los últimos años de su vida.

En l588 Enrique III ordeno el asesinato del duque de Guisa la cabeza de los católicos y esto organizo otra vez una maremagnum en Francia de toma pan y moja que acabo con la propia vida de Enrique que fue asesinado en 1589, unos meses después de la muerte de su madre.

Catalina de Médicis murió el 5 de enero de 1589 a los 69 años, dejando tras de si una estela gloriosa que se reivindico en siglos posteriores y hoy en día todos los historiadores europeos coinciden en afirmar que Catalina de Médicis fue una de las reinas mas notables que Francia tuvo. Mujer luminosa que supo discernir entre lo bueno y lo malo para su reino, fría, calculadora, “la reina negra”, “madame la serpiente” como al llamaban sus enemigos, que tuvo una lucidez y brillantez política innegable, estuvo siempre a la altura de las circunstancias que le toco vivir, a pesar de esa noche terrible de San Bartolomé, al final se convirtió en una reina querida y recordada.

Catalina vio como cinco de sus hijos llegaron a reinar, pero lo cierto es que su dinastía, la de los Valois se extinguió puesto que ninguno de sus hijos varones tuvo descendencia y esto dio paso a los Borbones, desde entonces hegemónicos en la corona de Francia y España.

Una historia apasionante y brillante que modelo para siempre la personalidad de los franceses gracias ese tiempo de modernidad que ella trajo, ese tiempo que dejaba atrás toda la negritud de La Edad Media.

El siglo XVI fue fundamental para la futura cultura y apertura de Europa y eso se lo debemos en gran parte esta extraordinaria mujer llamada Catalina de Médicis.


Dedicado a mis sobrinos: Fali y Juan.

Rosa.

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